IN THE MOMENT

“Skateboarding is intense in a way, but it’s as intense as you want to make it.
You can take that intensity and flip it, turn it into some other emotion, and nobody’s even really watching”

CONNER YOUNGBLOOD

Si alguna vez has tenido reminiscencias de algún lugar al que jamás has estado o de un rostro que aún no has conocido, entonces te van a encantar las canciones sencillas pero conmovedoras de Conner Youngblood.



Conner, un joven de 28 años de Dallas, se dedica a tiempo completo a su oficio de músico, aunque también admite que, “pensándolo bien, es bastante locura, porque también hago skate a tiempo parcial”; y agrega riendo, “soy un apasionado de la vida al aire libre a tiempo parcial.” Conner se inició en el camino de la música tocando el clarinete en la banda de su escuela secundaria, pero no empezó a escribir sus propias canciones hasta los 18 años. “Mis padres me regalaron para Navidad una invitación para ir a un estudio de música y grabar”, explica. “En realidad, no había escrito ninguna canción hasta que recibí ese regalo, pero cuando empecé, sencillamente me atrapó.”

La pasión de Conner por compartir melodías y las buenas vibraciones que transmiten es lo que lo ha motivado a seguir componiendo música todos estos años. “Me encanta ver a la gente, conocer gente, tocar para la gente, sentir su reacción en el preciso momento, en el preciso lugar”, dice. “Ver cómo una canción, que ni siquiera marca la diferencia, pero si alguien llega a disfrutarla por tres o cuatro minutos… Son esas pequeñas cosas.”

“Muchas de las canciones, las escribo sin ni siquiera haber conocido un lugar”, admite Youngblood. “Una de las mejores cosas de componer canciones sobre paisajes y naturaleza es que hay muchas cosas que nunca me he imaginado, tocado ni visto con mis propios ojos. La vida al aire libre es todo un mundo nuevo de ideas – especies de pájaros, árboles, paisaje. Simplemente algo nuevo.”

CONNER CONOCIÓ POR PRIMERA VEZ EL SKATEBOARDING A TRAVÉS DEL VIDEOJUEGO PRO SKATER DE TONY HAWK. “ESE VIDEOJUEGO ME IMPULSÓ A DEJAR DE JUGAR A LOS VIDEOJUEGOS Y COMENZAR A HACER SKATE.”

Con respecto al skateboarding, dice, “Es el deporte menos competitivo que he hecho en mi vida. En cierta forma, sí es intenso, pero es todo lo intenso que tú quieras que sea. Puedes hacer que esa intensidad se transforme en otra emoción que solo tú seas capaz de sentir.” Del mismo modo que encara el proceso de componer sus canciones, Conner insiste en que, en el skateboarding, “solo tú y tu inspiración deciden qué vas a crear y para qué.”